Escenario: el failover que nadie notó (y por qué igual hay que investigarlo)
Escenario (hipotético): durante tres noches seguidas, el clúster de base de datos de un sistema de ventas hace failover automático al nodo secundario. Nadie lo nota: los usuarios no reportan nada y en la mañana el monitoreo está en verde. La tentación es dar el tema por cerrado.
Qué dice ITIL® V5: en la sección 4.9.3, el libro reconoce que la recuperación automática o el cambio a recursos de respaldo minimizan el impacto, pero aclara que esos incidentes, aun con poco o ningún impacto en usuarios, muchas veces requieren investigación y resolución estructural. En 4.9.2 señala que los incidentes repetitivos son un disparador típico de la gestión de problemas.
Criterios para decidir:
- ¿La conmutación perdió o duplicó transacciones? ¿Lo puedo verificar con datos, no con suposiciones?
- ¿El secundario estaba sincronizado o había retraso de réplica?
- ¿Hay patrón de hora, carga o tarea programada?
- ¿Qué pasa la noche en que el secundario también falle?
Qué deberíamos hacer: iniciar gestión de problemas aunque nadie se haya quejado, cruzar el patrón con jobs y respaldos nocturnos, validar la integridad del dato tras cada conmutación y documentar una solución temporal mientras se diseña la definitiva. El post-mortem debe alimentar el siguiente diseño, no quedarse en un archivo.
¿En su equipo, un incidente invisible para el usuario se investiga o se archiva?